lunes, 2 de noviembre de 2015

MI 1ª INSEMINACIÓN ARTIFICIAL

Como os conté aquí y aquí, la realización de las pruebas me hizo esperar más de la cuenta pero, por fin, mi momento llegó.

En octubre de 2013 tenía mi primera cita para comenzar. Meses antes, cuando me vieron por primera vez, me hicieron firmar un papel de consentimiento en el que se explicaba en qué consistía la inseminación artificial, tasas de embarazo, riesgo de embarazo múltiple, embarazo ectópico... Una información útil y necesaria de conocer. También me dieron una hoja para que rellenara con mis datos físicos (altura, peso, color de pelo, piel y ojos) y en ella también podía rellenar los mismos datos para el donante. En mi caso lo dejé en blanco. Me dijeron que en ese caso buscarían un donante con mis rasgos físicos. Algo que me parece lógico y normal. Pienso que deberían hacerlo así en todos los casos. De todas formas luego la genética es caprichosa. Me da igual que mi hijo sea rubio, moreno o pelirrojo. Eso es lo de menos.

Cuando llegó el día de mi cita, después de esperar un montón en la sala de espera, lo primero que me hicieron fue una ecografía. No me explicaron nada, sólo me dieron un papel en el que estaban mis datos y un cuadrante de fechas y medicamentos. Y la zona de "ovario derecho" la tacharon porque tengo esta trompa obstruida. En la otra pusieron 0. Que no sabía lo que significaba pero se refería a que estaba limpia para empezar, no había folículos residuales.

La medicación que me mandaron fue Gonal, 75IU cada noche durante una semana. En el siguiente control me volvieron a hacer una ecografía y vieron que tenía 3 folículos en el ovario izquierdo (dos de 11mm y uno de 13mm) y varios pequeños en el ovario derecho (que no sirve por la trompa obstruida). Me volvieron a mandar la misma cantidad de medicación durante 3 noches más. En el último control de los 3 folículos que tenía sólo quedaba 1. Tenía un tamaño de 20mm. Los otros dos no habían crecido lo suficiente. Me dijeron que me pinchara Ovitrelle (para ovular) a la noche siguiente (sábado) a las 23 horas, para coincidir en hora con la inseminación que sería el Lunes a las 11 de la mañana.
 

El día de la inseminación no tuve que esperar mucho. De hecho, me cogieron antes que otras chicas que tenían hora para inseminarse antes que yo, no sé porqué. Me sorprendió llegar y ver que tenían encima de la mesa varias muestras. ¿No se supone que tienen que estar en quirófano hasta que te las van a poner? Pues allí las tenían, en tubos de ensayo. Había 2-3 y no estaban protegidas por arriba por si entraba alguna cosa. Me pareció raro.

La inseminación fue bien. Noté una pequeña molestia momentánea. La enfermera me apretaba fuerte la barriga y me hacía más daño aún. Me ponía nerviosa.

Después, me reuní con la médica y la enfermera para comentar el día que tenía que hacerme el test. Mi padre estaba conmigo ya que me había acompañado ese día y la enfermera, que habla por los codos y se mete en todo, le hablaba a él como si fuera mi pareja! Mi padre y yo nos lo tomamos con tono de humor, aunque era obvio que no era mi pareja, tuve que recordarles que no tenía pareja, que iba con donante y la médica me miraba como pidiendo perdón. Cogieron el sobre donde estaban mis pruebas y mi historial y, ectivamente, en grande ponía "donante". Luego me dijeron que vida normal, que me podía ir sin problema, no había falta reposo y que me hiciera un test en 15 días y que me pusiera 200 mg de Progesterona via vaginal cada noche. Si el test salía negativo y no me bajaba la regla que esperara un par de días y volviera a repetir. Y, además, me dijeron que tenía que llamar para dar el resultado: tanto positivo como negativo.

Aprovechando que tenía unos días libres me fui a León, al pueblo donde veraneo, a pasar la espera lo más tranquila posible. Pero era difícil estarlo.

Me había comprado un pack de 10 test de embarazos de tiras. Me dijeron 15 días pero tenía amigas que desde el día 10 ya les salía positivo. Así que pensé que yo no iba a ser menos y 10 días después ya estaba yo haciéndole el primer test. Negativo. Lo más gracioso es que me indigné. ¿Cómo puede salir negativo si estoy embarazada? Yo ya sabía que a la primera era muy difícil pero, claro, las esperanzas están siempre ahí. Pero nada. Test negativo tras test negativo hasta el día 15. Lógicamente no estaba embarazada. El día de ese último test pensé que si no me bajaba la regla esperaría, como me dijo la médica, un par de días y me haría otro test, pero no hubo tiempo, la regla me bajó pocas horas después de hacerme el último test. Y la esperanza de ese intento se esfumó.

Los síntomas que tuve durante esta espera fueron muy variados. Tuve mucho dolor de pecho durante los 15 días. Primero empezó sólo en el derecho pero poco a poco se pasó al izquierdo también. Era un dolor bastante insoportable. De hecho, al final tenía que prescindir del sujetador porque me resultaba muy incómodo. También tenía muchas ganas de orinar y dolores de regla pocos días antes de hacerme el test. Lo de la regla me mosqueaba porque yo no soy una persona a la que le suela doler. De joven sí, pero hacía ya años que no. Quizás, alguna vez, cuando me bajaba muy fuerte, el primer día de regla tenía algo de dolor y presión, pero no era habitual.


(Medicación usada en mi primera IAD)

Esta medicación me ha gustado bastante. Es muy cómoda. Es cierto que al principio pensé que no sería capaz. Tengo un miedo espantoso a las agujas y cada vez que tengo que sacarme sangre lo paso fatal. Pensaba que este boli era como el de la diabetes que le das a un botón y pincha solo. La sorpresa fue cuando descubrí que no. Mi madre se ofreció a pincharme ella pero preferí hacerlo yo sola y, la verdad, es que no me costó nada de nada.

2 comentarios:

  1. Creo que la primera IAD la vivimos de una forma totalmente diferente. Yo la recuerdo y ahora pienso lo novata que era... La esperanza tan, tan enorme que tenía, como ahora, pero diferente, pq desconocía en mi propia carne lo muchísimo que puede llegar a costar.
    Qué recuerdos...

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    1. La verdad es que ahora pienso que me hubiera gustado saber menos cosas. Pasó casi un año desde que empecé el protocolo para acceder a reproducción asistida y pude hacerme mi primera IAD así que en ese tiempo leí mucho, me informé, mis amigas me comentaban sus casos... Eso no hizo otra cosa que vivirlo de otra forma. Creo que lo hice mal porque a veces saber tantas cosas no te deja vivirlo con naturalidad, todo te lo cuestionas. Y no es bueno. De todas formas de todo siempre se pueden sacar experiencias positivas.

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